Archivado en: General | Etiquetas: badajoz, cólico nefrítico, infanta cristina, urgencias
Gévora, miércoles 14.30 h, 1 día y medio para las ansiadas vacaciones de verano: llego a casa del trabajo tan contenta y “tracatá”, el lado izquierdo me pega un latigazo que ni Ángel Cristo en sus mejores momentos. Me duele a rabiar, me retuerzo cual lagartija y después de una hora estamos en el coche camino del Infanta.
Urgencias del hospital Infanta Cristina, 15.30 h: un MIR solicita un análisis de orina, sangre y ala, a esperar los resultados. Me sigo muriendo y no soy capaz de estar quieta, ni sentada, ni de pie, ni de ninguna de las formas. Me ponen un gotero y me llevan a la “sala de los sillones”, llena de personas mayores tosiendo y con goteros de todas clases.
Urgencias del hospital Infanta Cristina, 17 h: estoy igual que al principio, no he notado mejoría, me sigue doliendo y la sensación de náuseas no remiten (incluso después de un buen gotero de Primperán). A todo esto el pobre Alberto está ya hasta las narices. Seguimos en la famosa “sala de los sillones” y con nuevos goteros, esta vez de Nolotil y Buscapina.
Urgencias del hospital Infanta Cristina, 20 h: llegan los resultados: el análisis de sangre correcto (¡estoy hecha un toro!), el de orina… regular, han encontrado restos de arenilla. Enhorabuena ¡ha ganado usted un cólico nefrítico! Me ponen más calmantes y más Primperán para que la cosa se calme.
Urgencias del hospital Infanta Cristina, 23.30 h: por fin nos vamos a casa, me sigue doliendo un poco pero estamos hasta las narices de estar ya allí. Me recetan Valium 5 (!), Nolotil, paracetamol y protectores de estómago.
Gévora, jueves 12 h: casi 45 minutos de charla con gente de la ofi para atar los cabos que pensaba haber atado yo. Parece ser que todo está bajo control. No puedo ir a trabajar porque me sigue doliendo un poco y sólo estoy cómoda recostada. Además, Alberto me tiene secuestrada y no quiero pensar en coger el coche y que me pare la Guardia Civil ¡daría positivo en estupefacientes fijo!
La verdad es que estoy un poco asustadilla con este tema, ¡espero que no me vuelva a pasar!, pero en fin, qué le vamos a hacer, son cosas que pasan. Coca, ya tenemos algo que contarles a nuestros nietos
¡Menuda forma de estrenar las vacaciones!
Archivado en: Concienciación | Etiquetas: trabajar como traductor voluntario, trabajar para una ONG, traducciones por el progreso
Desde hace unos tres años aproximadamente soy miembro voluntario de Traducciones por el progreso, una asociación cuya misión es facilitar la comunicación dentro de la comunidad internacional de organizaciones, además de proporcionar a los estudiantes y profesionales del lenguaje la oportunidad de participar en temas sociales.
Traducciones por el progreso es un foro en línea de traducción voluntaria y un servicio público destinado a la comunidad internacional de ONG. y ha sido creado para aunar las necesidades de dos grupos diferentes:
- ONG que necesitan trabajos de traducción pero que no tienen el presupuesto suficiente para pagarlo.
- Estudiantes o profesionales de lenguas extranjeras interesados en aumentar su experiencia como traductores, trabajando directamente con organizaciones que les interesen, contribuyendo además a una buena causa.
La necesidad de traducciones, aunque no sea a nivel profesional, es de vital importancia para muchas ONG, tanto en países en vías de desarrollo como en países desarrollados. Estas organizaciones suelen tener presupuestos ajustados y necesitan traducir para trabajar con la prensa internacional, conseguir subvenciones de fundaciones extranjeras y, a fin de cuentas, informar al mundo sobre su trabajo y los datos de los que disponen. En ocasiones, algo tan nimio como una página web en inglés puede aumentar el alcance de la influencia de una organización, permitiendo a sus miembros afrontar con mayor eficacia los problemas que desean resolver.
No dudéis en registraros como traductores voluntarios y prestar vuestra ayuda a esta comunidad de ONG. Además de mejorar en vuestro trabajo como traductores, estaréis colaborando con una buena causa.
¡Ah! Una pequeña pero importante nota técnica: en su página web esta asociación incluye una Guía del buen traductor. Tomáos 5-10 minutos para leerla. No está mal que algunas obviedades se pongan por escrito para que seamos más conscientes de ellas
La convivencia es una etapa agridulce en la vida de cualquier pareja. Digo “agridulce” porque ésta también tiene sus fases.
Al principio todo es maravilloso, nos esforzamos al máximo por agradar a la otra persona e intentamos hacerlo todo lo mejor posible, aunque claro, siempre hay cosas que limar, ¡pero durante estos meses no tienen importancia!: “Cariño, te has vuelto a dejar abierta la tapa del váter, jijiji”. “Mi vida, acostúmbrate a recoger al terminar, ¡ay lo que te quiero!”.
Esta etapa, por lo general, suele durar varios meses (depende de cada uno claro está). Luego ya va asomando la verdadera personalidad y algunos más que otros se dejan caer más de la cuenta en determinadas tareas. Esto es lo más normal del mundo, puesto que nadie dijo que la convivencia fuera fácil y poner en una misma casa a dos personas, cada una de su padre y de su madre, es complicado. No es lo mismo un enfado que cada uno pasa en su casa, que tener dormir en la misma cama.
De todas formas, personalmente, creo que el hecho de que una pareja conviva es muy importante, igual que te pruebas unos pantalones antes de comprártelos. Al final, por muchas cosas que pasen, es raro que la balanza se incline hacia el lado negativo. Eso sí, hay que tener claro que la convivencia es un “tira y afloja”, un “hoy por ti y mañana por mí”, vamos, que es cosa de dos y no de uno solo.
¡Que conste que NO me estoy quejando! Yo estoy encantada de la vida y creo que es lo mejor que me ha podido pasar. No es fácil encontrar a una persona que te aguante cuando eres un desastre con patas
¡Simplemente genial!
I used to rule the world
Seas would rise when I gave the word
Now in the morning I sleep alone
Sweep the streets I used to own
I used to roll the dice
Feel the fear in my enemies eyes
Listen as the crowd would sing:
“Now the old king is dead! Long live the king!”
One minute I held the key
Next the walls were closed on me
And I discovered that my castles stand
Upon pillars of salt, and pillars of sand
I hear Jerusalem bells are ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can not explain
Once you know there was never, never an honest word
That was when I ruled the world
(Ohhh)
It was the wicked and wild wind
Blew down the doors to let me in.
Shattered windows and the sound of drums
People could not believe what I’d become
Revolutionaries Wait
For my head on a silver plate
Just a puppet on a lonely string
Oh who would ever want to be king?
I hear Jerusalem bells are ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can not explain
I know Saint Peter won’t call my name
Never an honest word
And that was when I ruled the world
(Ohhhhh Ohhh Ohhh)
Hear Jerusalem bells are ringings
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can not explain
I know Saint Peter will call my name
Never an honest word
But that was when I ruled the world
Oooooh Oooooh Oooooh
Esta mañana, como casi todos los fines de semana, nos ha tocado llamar a zafarrancho para darle a la casa un buen lavado de cara.
Hemos descubierto una colonia de pelusas carnívoras habitando debajo de la cama así como otras curiosas especies, como la pelusa “western“, que rueda por el pasillo como si hubiera salido de una película de John Wayne y la pelusa “psicópata”, que te empieza a perseguir cuando pasas a su lado.
El caso es que, al margen de los descubrimientos, nos ha tocado limpiar el baño con hipoclorito sódico (homenaje a Paparra) como está mandado y como no teníamos guantes de goma (apuntados en la lista de la compra) lo hemos tenido que hacer a pelo, quiero decir, a mano.
Todavía me huelen las manos así que, que sepáis, que para deshacernos de este molesto olor, no tenemos más que frotarnos las manos con medio limón. También podemos lavárnoslas con vinagre puro, al enjuagarlas, el olor habrá desaparecido.



